La comunidad educativa rechaza cambiar el nombre al colegio Julián Gómez Elisburu

19/04/2018 por

La Plataforma Memorialista considera que hace referencia a «un insigne falangista» y recomendará que se modifique

LAURA CASTRO GIJÓN.

«No nos negamos a nada, pero la realidad es que la comunidad educativa y especialmente las familias no quieren cambiar el nombre del centro». Así lo aseguró ayer la directora del colegio Julián Gómez Elisburu, Luisa María Lendinez, tras conocer que la comisión de expertos en memoria histórica del Principado recomendará finalmente que se modifique su denominación por considerar que hace referencia a «un insigne falangista».

No es la primera vez que este debate se pone sobre la mesa de la dirección del centro. De hecho, hace más de cinco años llevaron a cabo una encuesta entre las familias, quienes se pronunciaron a favor de mantener el apellido Elisburu y eliminar el nombre de quien fuera el jefe local de Falange Española. Sin embargo, el equipo directivo de aquel entonces decidió finalmente no hacer ningún cambio. «La mayoría no sabe quién fue ni reconocen su connotación falangista. Hay padres y madres que ya estudiaron en este colegio y llevan toda la vida llamándolo así», aseguró la presidenta del AMPA, Laura Gil.

Sin embargo, en el catálogo elaborado por el Principado se incluye la denominación de este centro educativo entre los 89 vestigios franquistas de la región y la comisión de expertos en memoria histórica recomienda cambiarlo, a petición de los representantes del Ateneo Obrero de Gijón, la Federación Asturiana de Memoria y República y la Asociación Lázaro Cadenas, unidos en la Plataforma Memorialista de Xixón.

«Las normas y las leyes están para acatarlas, pero en toda aplicación hay que tener cierto margen de flexibilidad. Si la comunidad educativa y los vecinos de Pumarín no identifican el colegio Elisburu con ninguna connotación franquista ni falangista, hay que escucharlos y tener en cuenta su opinión», señaló la concejala de Educación, Montserrat López.

«Seguirá siendo el Elisburu»

Los vecinos de Pumarín, sin embargo, se mantienen al margen y prefieren apoyar la postura que tome el centro escolar. «Nadie se ha puesto en contacto conmigo por este tema, pero creo que aunque le cambien el nombre al centro la gente seguirá llamándolo Elisburu», comentó el presidente de la asociación vecinal, Esteban Calleja.

Una postura similar a la que adoptan las familias. «Siempre lo conocí por ese nombre y seguiré llamándolo así aunque se lo cambien», aseguró Isabel Fernández, abuela de un alumno del centro. «Es historia de España. ¿Qué más da si era falangista? El nombre no influye en nada», indicó María Ascensión González, quien esperaba a la salida del colegio a su nieta de diez años.

Comentarios

comentarios