Regreso al campo nazi donde Evaristo sobrevivió con la leche robada a un gato de las SS






Un equipo asturiano prepara el rodaje de un documental sobre Neuengamme el «lager» por el que pasaron 100.000 presos durante la II Guerra Mundial, de ellos 750 fueron españoles y media docena, asturianos
«“Este año es importante no solo por que se cumplen los 80 años de la liberación de los campos, también porque la situación política en Alemania demuestra que por mucha pedagogía de la Memoria que se haga, nunca es suficiente», afirma Patricia Martínez, guionista y productora de «Y los ladrillos callaron».

04 ABR 2025 9:03
Por el campo de concentración nazi de Neuengamme, cerca de Hamburgo, pasaron 100.000 presos durante la II Guerra Mundial. De ellos, 750 presos eran españoles. Y había dos, los hermanos Muñoz, carpinteros, que en secreto desarrollaban su propia misión: tratar de alimentar a un joven preso asturiano llamado Evaristo Rebollar que había caído enfermo. Pasaban por delante de la cocina donde comían los SS, robaban la leche de un gato que iba engordando el cocinero en aquel campo de hambre y se la daban al chaval, añadiendo algo de pan y pulgos de patata también escamoteados de la basura. Los tres lograron sobrevivir al horror y 75 años después Balbina, la hija de Evaristo, y Mayu Muñoz, hija y sobrina de los salvadores, se conocieron. “Así, cada una, pudieron ponerle nombre y cara a la otra parte de la historia que les habían contado. Ellos nunca pudieron volver a encontrarse, pero lo hicieron sus hijas, que ahora lideran la Amical de Neuengamme en España”.
La Amical de Neungamme es la asociación de amigos y familiares creada para “estudiar la historia, promover el conocimiento público y honrar la memoria de los españoles internados” en este campo, el sexto mayor del universo de castigo y exterminio nazi, pero también uno de los más desconocidos. Y quien acaba de contar la historia de Mayu y Balbina es Patricia Martínez, la periodista asturiana que es la guionista y productora de “Y los ladrillos callaron”, el documental que próximamente rodará con su equipo en las antiguas intalaciones del campo, hoy convertidas en un memorial. El título es una alusión a la fábrica de ladrillos que construyó y puso en marcha aquella mano de obra esclava. Será “una reconstrucción del relato de la memoria de las víctimas y sus familias en el 80 aniversario de su liberación, en 1945. El documenal está concebido como una herramienta de pedagogía memorialista y tiende un puente narrativo entre España y Alemania”, explica Martínez.

El equipo se completa con la participación, en la parte de la realización audiovisual, montaje y postproducción con Carlos González Seoane y Luis Hernando; Leticia González Díaz se encarga de la parte gráfica y Chema Vázquez de la banda sonora. Han iniciado un crowdfunding en la plataforma Verkami y la respuesta ha sido muy positiva: ya han recibido un centenar de aportaciones, les quedan solo 1.000 euros para cumplir su objetivo.










