En honor del último superviviente

16/12/2018 por

Vicente García, junto a Ana Taboada, Wenceslao López y Cristina Pontón, y tras inaugurar el monolito en recuerdo de los ovetenses muertos en los campos de concentración nazis, en los jardines del palacete de Villa Magdalena. / MARIO ROJAS

El poleso, que sufrió el campo de concentración de Buchelwald y otros horrores, descubre unas placas en su memoria y las víctimas del nazismo | Oviedo, Pola de Siero y Noreña homenajean al represaliado Vicente García
G. D. -R. / J. C. D. OVIEDO/SIERO.
Sábado, 15 diciembre 2018, 03:10
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Vicente García Riestra, a falta de un mes para cumplir 94 años, es el último superviviente español del campo de concentración de Buchelwal. Memoria viva de una vida que vio el horror ante sus ojos, y que ayer, en varios homenajes consecutivos que recibió en Oviedo, Pola de Siero y Noreña, recordó: la «retirada», su padre fusilado y en la fosa común de Oviedo, su hermano desparecido «en alguna cuneta», la llegada a Francia, el internamiento en un campo para refugiados españoles, la posibilidad de salir «a trabajar en el campo» que llegó cuando todos los franceses fueron llamados a filas, la caída de Francia, la entrada en la resistencia como «una oportunidad para vengarse un poco» de los alemanes, la detención por espionaje «ya que no debía ser muy buen espía», los quince meses detenido y torturado por la Gestapo, su traslado a Buchenwald, los perros, la disciplina, su número, 42.553, la liberación… Y, en ese momento, «todos los países enviaron a sus ministros o delegaciones a interesarse por los suyos, nosotros seguimos esperando». Franco y Serrano Súñer le quitaron a Vicente y a miles de compatriotas huidos la nacionalidad por decreto. «En el corazón eran españoles», dice y le duelen los compañeros «muertos como apátridas».

Vicente García Riestra puso voz, con la Legión de Honor colgada, a la placa que desde ayer, en los jardines de Villa Magdalena, recuerda los veintiocho nombres de ovetenses muertos en los campos de concentración nazis. Un aviso «para que no se vuelva a repetir», expuso la concejala de estadística, Cristina Pontón. Más, ahora que «las ideologías ultras vuelven a enseñar sus tenebrosas fauces», abundó el alcalde, Wenceslao López. «El nuevo fascismo tiene muchas maneras de esconderse», resume García Riestra, «se escuende», se le escapa aún en asturiano, que no es español, «tuve que coger la nacionalidad francesa», lamenta aún.
Un regalo muy emotivo

La segunda parada fue Pola de Siero, su localidad natal. Almorzó en una sidrería con los portavoces de los grupos políticos y fue recibido en el salón de Plenos, donde firmó en el libro de honor del Ayuntamiento y recibió varios obsequios. «La próxima vez que venga a Asturias, avísenme, porque traeré una ‘remolca’», dijo haciendo gala de su sentido del humor.

El homenajeado mantuvo una gran entereza, excepto cuando la portavoz del gobierno, Noelia Macías, le entregó por sorpresa una copia enmarcada del certificado de su partida de bautismo. Su emoción hizo que le saltaran las lágrimas a la mayoría de los presentes. Su biógrafo Xuan Santori hizo una espléndida introducción y el protagonista relató los años en que las víctimas del nazismo ocultaron su drama personal, hasta que decidieron romper su silencio contra la ignominia de los negacionistas del holocausto. Su estancia en la Pola se cerró descubriendo una placa en su honor en el parque Alfonso X.

Vicente cerró la jornada en Noreña, donde residió con su familia hasta el exilio. Participó en un acto en la Casa de la Cultura, en una recepción oficial en el Consistorio e inauguró dos adoquines conmemorativos en los Jardines del Ayuntamiento.
https://www.elcomercio.es/oviedo/honor-ultimo-superviviente-20181215001827-ntvo.html?fbclid=IwAR3WRFFqjfTQpfkDVPL-t3Vw1N9nAX-mG7-P6_dlcKe6ra6YbldjYx0_rtM

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