El «cowboy llanisco» de la Guerra Civil

16/11/2017 por

Ponencia de Félix Feito en la Casa de Cultura canguesa. /  JUAN LLACA
Ponencia de Félix Feito en la Casa de Cultura canguesa. / JUAN LLACA

Félix Feito repasa el robo de 2.000 reses de ganado perpetrado en 1937 por ‘El Coritu’ para abastecer a sus regimientos

G. POMARADA CANGAS DE ONÍS.

Como si de un personaje de las películas del lejano oeste se tratase, Manuel Sánchez Noriega, más conocido como ‘El Coritu’, protagonizó uno de los episodios más sonados de la Guerra Civil. Corría febrero de 1937 y el hambre acechaba a los regimientos republicanos desplegados en la zona oriental, situación que ‘El Coritu’ se encargaría de aliviar en una incursión a la zona controlada por las tropas sublevadas. «Se conoce como ‘la gran cabalgada’», explicó el historiador Félix Feito, encargado ayer de ofrecer su particular investigación sobre la contienda en el seno de las jornadas ‘Cangas bajo las bombas’ que esta semana acoge la Casa de Cultura de la capital canguesa.

«Una unidad de caballería pasó a Posada de Valdeón (León). Entraron y cogieron 700 vacas y 1.200 ovejas que trajeron hasta Cangas de Onís. Fue un robo de película de vaqueros», destacó Feito. El protagonista de la aventura, al que se refirió como «poco más que un cowboy», ya había demostrado ser un hombre de acción durante la Revolución mexicana. Feito explicó que ‘El Coritu’, al que atribuye como lugar de nacimiento la localidad llanisca de Cue, emigró a México «a los diez o doce años», como tantos asturianos con la pretensión de «hacer las Américas».

A su vuelta a España, a finales de los años veinte, entró en contacto con la corriente socialista, lo que le llevaría a la cárcel en 1934. Fue también tratante de ganado y, ya durante la Guerra Civil, Manuel Sánchez Noriega ocupó distintos rangos militares, desde «mando de milicias al de brigada». Pero sin duda, su hazaña más recordada sería la del robo de ganado, que permitió «dar de comer a muchos regimientos». Tras la caída de los republicanos, ‘El Coritu’ trató de retirarse a Francia desde Gijón junto a otros mandos. «No lo consiguió», apuntó Feito, que relató como el destino llevaría al indiano reconvertido en militar a morir fusilado en el mismo Gijón.

La aproximación a la figura de ‘El Coritu’ no fue el único de los capítulos bélicos repasados ayer por el profesor de la Universidad Popular de Avilés. Su conferencia ‘Puertos de El Pontón y Tarna’ sirvió para arrojar luz sobre la fase final de la contienda y el papel que estos pasos jugaron en ella. «Después de que las fuerzas nacionales intentasen tomar Pajares fue cuando pasaron a Tarna. Fueron tomando pequeñas lomas y los republicanos aguantaron varios días hasta que fueron rodeados», apuntó.

http://www.elcomercio.es/asturias/oriente/cowboy-llanisco-guerra-20171115000538-ntvo.html

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