Un héroe de Francia El gozoniego Cristino García, para quien Memoria y República pide que sea hijo predilecto de Asturias, encarna la lucha republicana contra los nazis, en la que participaron muchos gijoneses

31/10/2010 por

Un héroe de Francia

El gozoniego Cristino García, para quien Memoria y República pide que sea hijo predilecto de Asturias, encarna la lucha republicana contra los nazis, en la que participaron muchos gijoneses

J. M. CEINOS
En su cuarta y última página del número del viernes 22 de febrero de 1946, el diario gijonés «Voluntad» publicó una noticia, a dos columnas, en la que daba cuenta, en el titular: «Ha sido cumplida la sentencia de muerte dictada contra diez terroristas, asesinos y atracadores». Un despacho de la agencia «Cifra», fechado el Madrid el día 21, relataba: «En el día de ayer ha sido cumplida la sentencia de pena capital impuesta a los autores de varios robos a mano armada, atentados terroristas, asesinatos, agresión a la fuerza pública y otros delitos. Los ejecutados han sido diez».

Más adelante, el despacho de la agencia estatal «Cifra» (entonces noticias nacionales, mientras «Efe» era la firma de la agencia estatal para las internacionales), pormenorizaba los nombres de los ejecutados y los delitos por ellos cometidos: «Eliminación (empleando su terminología) o asesinato de los comunistas Gabriel León Trillo, conocido por Julio Torres Alarcón, y Alberto Pérez de Ayala, llevados a cabo el 6 de septiembre y 15 de octubre, dando muerte al primero de una puñalada, y al segundo a tiros, por considerarles traidores a su causa. Dirigentes y organizadores de estos actos vandálicos eran Cristino García Granada (sic), de 32 años, natural de Ferrero (Asturias), marinero fogonero, y Manuel Castro Rodríguez, de 30 años, vaciador, natural de Castrocaldelas (Orense). Ambos huidos en Francia, permanecieron allí hasta mediados del mes de abril de 1945, en que pasaron clandestinamente la frontera con otros grupos armados».

Y terminaba el despacho: «La diligencia de la Policía al detenerles evitó, seguramente, que llevasen a cabo otros muchos atentados que tenían en proyecto, según documentación que les fue recogida, así como una parte muy cuantiosa del dinero robado. Los secuaces y colaboradores materiales de estos crímenes han sido también condenados a la última pena, si bien para los menos perversos Su Excelencia el Jefe del Estado ha hecho uso de la prerrogativa de gracia. Los indultos son siete».

Desde hace más de sesenta y cuatro años, en el cementerio madrileño de Carabanchel Sur, reposan los restos de Cristino García Granda (no Granada), tras ser fusilado, en febrero de 1946, en cumplimiento de la sentencia de muerte dictada contra quien había sido uno de los principales jefes de la resistencia francesa contra la Alemania nazi. Por ello, el Gobierno de la República Francesa, entre otras condecoraciones, lo nombró héroe nacional de Francia, con el empleo de teniente coronel. Varias localidades francesas, entre ellas la capital, París, tienen calles dedicadas a Cristino García, para quien ahora la Federación Asturiana Memoria y República reclama del Gobierno del Principado el título de hijo predilecto de Asturias.

La Federación Asturiana Memoria y República acaba de celebrar en Gijón unas jornadas dedicadas a la lucha de los españoles republicanos (entre ellos muchos gijoneses) en Francia durante la Segunda Guerra Mundial, con la presencia del entreguín José Antonio Alonso, de apodo «Comandante Robert», de 91 años de edad, a quien el Ayuntamiento acaba de conceder ponerle su nombre a un parque de la ciudad en reconocimiento a su lucha guerrillera en Francia contra la Alemania nazi. Para él, Memoria y República tiene solicitada la concesión de la Medalla de Oro de Asturias.

Por su parte, Cristino García Granda, que había nacido en 1913 en la aldea de El Ferrero, en Gozón, situada en las proximidades del cabo Peñas, tras pelear en la Revolución de 1934 y en la Guerra Civil española, se exilió en Francia. Allí lo sorprendió la capitulación francesa ante los alemanes, en 1940.

Carlos Fernández Rodríguez, en un estudio histórico titulado «La guerrilla urbana madrileña», relata de Cristino García: «Una vez en Francia, pasa a formar parte del campo de concentración de Argelès-sur-Mer durante once meses, saliendo a trabajar con otros mineros asturianos y vascos a las minas de carbón en el departamento de Gard, formando parte rápidamente de la dirección del PCE clandestino en la Grand Combe (…) A últimos de 1942 y comienzos de 1943, empiezan a formarse los primeros grupos guerrilleros que poco después constituirían la 21.ª Brigada, perteneciente al XIV Cuerpo de Guerrilleros Españoles, mandada por Cristino García (…) Por lo tanto, Cristino García manda la 21.ª Brigada, que actúa en la región de Gard, desde marzo de 1943 hasta enero de 1944, y la 3.ª División, que actúa en las regiones de Gard, Ardèche y Lozère, desde enero hasta agosto de 1944. La 3.ª División estaba formada por las brigadas 15.ª, 19.ª y 21.ª».

Entre las acciones de guerra más famosas protagonizadas por el guerrillero de Gozón y sus hombres se cuentan al asalto a la prisión de Nîmes, donde liberaron a una veintena de prisioneros políticos de los alemanes, y la célebre batalla de La Madeleine, ganada por Cristino García y una treintena de sus hombres a una fuerza alemana muy superior en efectivos y armamento. Fue el 25 de agosto de 1944, el mismo día en el que las primeras tropas de la Segunda División Blindada de la Francia Libre, en la que formaban muchos republicanos españoles, liberaban París.

Tras la liberación de Francia, Cristino García es enviado a España dentro de la estrategia del Partido Comunista para derribar el régimen del general Franco. Fue detenido en Madrid.

Tras su fusilamiento, el Gobierno de Francia decretó el cierre de las fronteras con España (la medida duró dos años) y le otorgó el grado de héroe de Francia. El 25 de octubre de 1946, el Estado Mayor de la IX Región Militar de Francia publicó la orden general número 25 «a título póstumo» en honor de Cristino García. Decía: «Resistente desde la primera hora, dotado de un alto espíritu de organización y de combate. Se le concede a este jefe de élite la atribución de la cruz de guerra con estrella de plata».

http://www.lne.es/gijon/2010/10/31/heroe-francia/987888.html

Comentarios

comentarios