El oso regicida vuelve a las calles de Llueves

22/05/2019 por

Marcha del oso por las calles de Llueves. /  E. C.
Marcha del oso por las calles de Llueves. / E. C.

La localidad canguesa de Llueves celebró ayer la decimosexta edición de la fiesta del oso regicida. La cita anual sirve para recordar en un tono irónico la muerte del rey Favila a manos de un plantígrado. En el acto, promovido por el Ateneo Republicano de Asturias, no faltó el propio oso, representado por un peluche que recorrió las calles del pueblo a hombros de los participantes.

https://www.elcomercio.es/asturias/oriente/regicida-vuelve-calles-20190519011612-ntvo.html

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Adíos a uno de los nuestros: Vicente García Riestra, el último superviviente español de Buchenwald.

09/05/2019 por

Hoy a las 8:30 ha fallecido en Perigueux, Francia, Vicente Garcia Riestra. Uno de los nuestros.

Que la tierra te sea leve compañero.

El asturiano Vicente García Riestra, era el último superviviente español de Buchenwald.

Nació en Pola de Siero  el 20 de enero de 1925, aunque muy pronto su familia se trasladó a El Berrón y después a Noreña, por motivos laborales de su padre. Es el séptimo de los diez hijos que tuvieron Gregorio García Lavilla y Áurea Riestra Morilla. Dos hijos murieron de enfermedad cuando eran niños. La familia García-Riestra había llegado a Noreña en 1930 al empezar a trabajar el padre de Vicente como obrero en una empresa de carreteras. La madre, además de criar a sus diez hijos, trabajaba en casa como pespuntadora de calzado. El padre –conocido como Gorín– nunca militó en ningún partido político, si bien pertenecía a la UGT. La madre, Áurea, militaba en el PSOE.

Cuando estalló la guerra en el 36, Vicente tenía 11 años. El padre fue nombrado por el Comité antifascista de Noreña responsable de abastos. “Mi padre nunca hizo ninguna diferencia entre gente de derecha o gente de izquierda, a la hora de distribuir los alimentos. Se preocupó de dar de comer a todos”, relata Vicente. Tras la caída de Santander en manos franquistas el 26 de agosto de 1937, la situación de Asturias, aislada, se hizo insostenible. La familia decidió que la madre, Vicente y sus cuatro hermanos pequeños –Josefina, María Luisa, Conchita y Jesús– abandonaran Asturias. Lo hicieron en el carguero inglés London que partió del puerto de Gijón el 27 de septiembre de 1937, y que los condujo a Burdeos. Desde allí, regresaron a la España republicana por la frontera franco-catalana y recalaron en la provincia de Barcelona.

Vicente permaneció dos años internado en un colegio de Sant Boi de Llobregat. Poco antes de que las tropas franquistas tomaran la capital condal, con todos los caminos y carreteras que conducían a Francia atestados de gentes y soldados que huían despavoridos, con nieve y temperaturas gélidas, y con la aviación franquista bombardeándoles, Vicente cruzó la frontera, sin la compañía de su madre y hermanos –arropado solamente con la manta que todavía conserva–, el 26 de enero de 1939, resultando herido por la metralla. Curado en un hospital de Le Mans, una enfermera que se apiadó de él consiguió, a través de los organismos humanitarios, ponerle en contacto con su madre, quien creía que Vicente se había quedado en España. Sopesaron regresar a España. Pero lograron comunicarse con una amiga de la familia que les hizo saber “que en España todo es muerte”. Con el tiempo se enteraron que el padre y José, uno de los tres hijos que se habían quedado en España, habían sido fusilados, y que los otros dos, Rosa y Luis, estaban encarcelados. Debían permanecer en Francia. Con 14 años, Vicente empezó a trabajar en tareas agrícolas para sostener a su madre y hermanos. Pero la preocupación por los dos hermanos que seguían vivos en España les atormentaba.

El padre se sintió en la obligación de quedarse hasta el final por su responsabilidad en el abastecimiento. A principios de octubre de 1937 fue arrestado en Sama de Langreo y condenado en un Consejo de Guerra, por el delito de rebelión militar, a la pena de muerte. Fue fusilado en Oviedo, el 4 de marzo de 1938, y sus restos yacen en una fosa común. La hija mayor, Rosario, que era costurera, fue detenida, junto a su padre, en Sama, juzgada en Consejo de Guerra y condenada a 30 años de cárcel por rebelión militar. Condena que cumplió en las cárceles de mujeres de Saturrarán (Euskadi) y Palma de Mallorca, donde residió hasta su muerte en 2005. Luis, el que hacía el número dos en la lista de hermanos, se hizo barbero, estableciendo su barbería en la casa familiar. Curiosamente, fue el 16 de febrero de 1936, el día de las elecciones generales que dieron la victoria al Frente Popular, cuando inauguró su establecimiento. Tras estallar la guerra, Luis –que había nacido en 1918– dejó la barbería y se incorporó al frente. De pensamiento de izquierdas, no perteneció nunca a ningún partido político. Fue detenido en noviembre de 1937 y trasladado a la cárcel de Pola de Siero. Un Consejo de Guerra celebrado en Oviedo lo condenó a pena de cárcel en Vitoria y destierro en Barcelona, donde residió hasta su muerte.

José era el tercero de los hijos de Gregorio y Áurea. Tenía cinco años más que Vicente –había nacido el 12 de diciembre de 1920– y compartió con éste varios años en la escuela de Noreña. Recuerda Vicente con especial ternura sus desplazamientos hasta El Berrón, perteneciente a la parroquia de La Carrera, en el concejo asturiano de Siero, a 3 kilómetros de Pola de Siero y a 13 de Oviedo, que debía todo su crecimiento industrial a su privilegiada situación –de Santander a Oviedo y de Langreo a Gijón– y nudo ferroviario –allí confluían los antiguos Ferrocarriles Económicos de Asturias y el Ferrocarril de Langreo–. Este último, de vía estrecha y uno de los más antiguos de España, transportaba el carbón de las minas de Langreo y Siero hasta el puerto de Gijón. En las maniobras del cambio de vías, una pequeña cantidad de carbón se caía al suelo. Y allí estaba José para recogerlo: una parte se la llevaba a su madre para cocinar y la otra la vendía, entregándole también a ella el importe de la venta. José se conformaba con la perragorda que le daba su madre. Espabilado, tocaba la trompeta en la Banda Municipal y se interesó muy pronto por la política, con reuniones sindicales y de las Juventudes Comunistas. José y Vicente compartieron cama hasta que el primero se fue al frente. José frecuentaba uno de los dos Ateneos de Noreña.

La familia no supo de la actividad política de José hasta que se unió a un grupo de jóvenes y se incorporó al frente. La primera de sus acciones fue dirigirse a la Fábrica Nacional de Armas de Trubia para proveerse de armamento. Cuando se publicó el Decreto de militarización de las Milicias populares, en octubre de 1936, José debía abandonar el frente al no tener la edad reglamentaria. Pero su padre tuvo que firmar una autorización oficial dando su conformidad. Entró al Batallón de Infantería nº 215 “Henry Barbusse”, al mando del comandante Faustino Alonso Huerta. Todavía un adolescente –no cumpliría 17 años hasta diciembre de 1936–, fue destinado a la sección de ametralladoras en el cerco de Oviedo y fue ascendido a sargento. Vicente cree que su unidad se integró, en agosto de 1937, en la 60 División del XVII Cuerpo de Ejército, siendo destinada a la zona de Infiesto y Villaviciosa, donde se derrumbó el frente en octubre del 37. Muy unido a su familia, no pudo despedirse de su madre y sus cinco hermanos pequeños aquel 27 de septiembre de 1937 en que salieron huyendo de Asturias. En octubre de ese mismo año 1937 caía bajo las balas de un piquete de ejecución franquista en las afueras de Noreña. Tras años de esperanza de que su hermano se hubiera salvado y estuviera escondido, Vicente supo la triste realidad. En julio de 2015 Vicente regresó a Noreña para tributarle el homenaje que venía ansiando desde hacía 75 años.

En la resistencia francesa

En el pueblecito francés donde recalaron Vicente, su madre y hermanos, en el departamento de Dordoña, Vicente ingresó en la Resistencia sin apenas él saberlo. El señor Lucien, el maestro, le encargaba pequeños “recados” como comunicar diversos mensajes e informaciones… Un día, Vicente se atrevió a preguntarle qué significaban esos recaditos. Vicente se enteró de que estaba colaborando con la Resistencia. A partir de entonces, y ya con pleno conocimiento, incrementó su actividad. Su cometido principal era la información del movimiento de tropas alemanas. Se entregó con ahínco a la tarea hasta el 22 de diciembre de 1943, en que, probablemente a causa de una delación, Vicente y una treintena de compañeros fueron detenidos por la Gestapo en sus propios domicilios, a la hora del almuerzo.

Trasladado a las cárceles de Bergerac y Limoges, fue objeto de interrogatorios acompañados de torturas. No le quedó ni un diente del maxilar superior de las palizas. Más tarde, lo tumbaron desnudo encima de una mesa, atado de pies y manos, y le golpearon brutalmente. Cuando lo metieron en una celda, los prisioneros intentaron aliviarle el dolor y los hematomas con agua. Lo que le dejó perplejo fue el interrogatorio a que fue sometido, con preguntas concretas como, por ejemplo, el motivo por el que habían fusilado a su padre en España. Vicente lo negaba todo, pero se dio cuenta de que sus torturadores tenían cumplida información de todo lo que le había acontecido a su familia en España, que sólo podía venir de las autoridades españolas, lo que demostraba la complicidad del régimen franquista con el terror nazi. Lo mismo le ocurrió a Mariano Constante antes de ser enviado a Mauthausen. En la visita que hizo a Berlín, el 17 de septiembre de 1940, el ministro de Asuntos Exteriores y Presidente de la Junta Política, Ramón Serrano Suñer, se selló el destino a los campos nazis de los republicanos españoles hechos prisioneros por el ejército alemán en Francia.

El mismo día que cumplía 19 años, Vicente fue conducido al cuartel de Royallieu, en Compiègne, a 65 kilómetros de París, erigido por los nazis en campo de concentración y de tránsito de los detenidos en Francia hacia los campos nazis. Fue obligado a subir a un vagón de un tren de mercancías en el que se hacinaban unos cien prisioneros. El 24 de enero de 1944, tras cuatro interminables días de viaje, llegamos al campo nazi de Buchenwald”.

Internamiento en Buchenwald

Buchenwald se construyó en 1937 en un área arbolada sobre la ladera norte de Etterberg, alrededor de cinco millas al noroeste de Weimar, la cuna de Goethe, el lugar de nacimiento de la democracia constitucional alemana en 1919. No era un campo de exterminio industrializado, como los de Polonia. Sin embargo, muchos de los prisioneros fallecieron asesinados o extenuados por el duro trabajo y las inhumanas condiciones de vida. Algunos detenidos, como los prisioneros de guerra soviéticos, fueron, no obstante, ejecutados masivamente por fusilamiento. En total, se estima que estuvieron presas unas 250.000 personas procedentes de todos los países de Europa. El número de víctimas se cifra en unos 56.000, entre ellos 11.000 judíos.

Nada más llegar a Buchenwald, Vicente hubo de sufrir el tradicional protocolo de “bienvenida”: “Me raparon el pelo, me desinfectaron, me dieron un traje a rayas y me quitaron hasta mi nombre, pues me asignaron un simple número, el 42.553. Tuve la suerte de ser seleccionado para la cocina…”. En los quince meses que pasó en el campo, tuvo que aprender a convivir con la muerte: “recuerdo que al comienzo, cuando estábamos de pie formados en la Appelplazt y veíamos pasar por delante de nosotros el carro con los muertos habidos en el día, nos quitábamos la gorra en señal de respeto por esas personas que en nada se convertirían en humo en los hornos crematorios… A los pocos días la muerte era tan omnipresente que ya hasta la veías como algo normal, y te decías: ´mala suerte, el próximo seguramente seré yo`. En el fondo, nunca te acostumbras a tanto horror”.

Las causas de tantas muertes están muy claras para Vicente: “la gente caía como moscas porque no teníamos nada que comer y además no había cuidados médicos”. En Buchenwald se organizó un grupo clandestino de Resistencia, en el que muy pronto se integró Vicente. El 11 de abril de 1945 Vicente fue uno de los deportados liberados por las tropas estadounidenses. No pudo regresar a España pues el franquismo, que los había empujado primero al exilio en Francia y después a dichos campos, campaba por sus fueros. Fijó su residencia en Francia, en Périgueux, en la Dordoña, donde se casó (dos veces) y sigue viviendo con sus dos hijos y sus dos nietos.

Los españoles detenidos en Francia por los alemanes fueron confinados mayoritariamente en Mauthausen, más de 7.500. Por Buchenwald pasaron pocos presos españoles, no llegaron a los 200. Entre ellos, algunos aragoneses, como Feliciano Escalona, de Tella-Sin, en la comarca del Sobrarbe. Fue el único militar de carrera republicano en Buchenwald. Pasaron grandes personalidades del mundo de la política, de las artes, de las letras… Léon Blum, socialista francés de origen judío que fue jefe de gobierno del Frente Popular francés. O el ministro francés Georges Mandel. O grandes escritores, como Jean Améry, Robert Antelme (esposo de Margarite Duras), Imre Kertész (premio Nobel de Literatura), Elie Wiesel (premio Nobel de la Paz), Maurice Halbwachs,.Hasta una princesa, Mafalda de Saboya, hija del rey italiano Victor Manuel III de Saboya, que pereció el 27 de agosto de 1944.

Vicente García Riestra era, en estos momentos, el último superviviente español de Buchenwald.

Vicente García Riestra, el último superviviente español de Buchenwald.

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Asturies: ANIVERSARIO LIBERACIÓN CAMPO DE CONCENTRACIÓN DE MAUTHAUSEN Y HOMENAJE A ROSARIO DE ACUÑA

08/05/2019 por

Con motivo de cumplirse el 74 Aniversario de la Liberación del Campo de Concentración de Mauthausen y el 96 Aniversario del fallecimiento de Rosario de Acuña, ambos hechos acaecidos a primeros del mes de mayo, varias entidades organizan una serie de actividades durante esta semana.

Mañana miércoles, día 8 de mayo, a las 19H.30’, en el Centro Municipal Integrado El Llano (Cl Río de Oro, 37), organizado por el Ateneo Obrero de Gijón, tendrá lugar la proyección del documental Víctor Cueto, nº 3438 (53 min.), dirigido por Pedro Timón Solinís y producido por Pensar Audiovisual S.A.L.

Víctor Cueto, nº 3438 es la historia de Víctor Cueto Espina, de Ceceda (Nava), que estuvo prisionero en el Campo Nazi de Concentración de Mauthausen. Tras la liberación en mayo de 1945, Víctor es un apátrida que no tiene a donde ir. Increíblemente, se queda a vivir en Alta Austria, a pocos kilómetros del lugar donde se le torturó. En el documental se recogen los testimonios de: Silvia Cueto, Yolanda Cueto, Marcelo Laruelo, Leonardo Borque, Antonio Martínez, Angelita Andrada, Benito Bermejo, Ricardo Cortés, Erich Hackl, Ángel González, Luis Pascual y Rafael Palacios.

El próximo jueves, día 9 de mayo, a las 19H.30’, en el Centro Municipal Integrado El Llano (Cl Río de Oro, 37), organizado por el Ateneo Obrero de Gijón, tendrá lugar la proyección de la grabación en vídeo de la obra teatral La última casa de Rosario de Acuña (65 min.).

La obra de teatro La última casa de Rosario de Acuña fue estrenada el jueves 10 de mayo de 2012 en el Centro Municipal Integrado de El Llano. Basada en textos de Rosario de Acuña y de José Bolado, la dramaturgia y el guión corrieron a cargo de Boni Ortiz. La grabación de la obra está producida por el Equipo de Teatro La Máscara, bajo la dirección de Boni Ortiz, y contó con la participación de Nacho Carballo (dirección y montaje), Carlos Fueyo (cámara) y PÍCARA Producciones (realización).

74 ANIVERSARIO LIBERACIÓN

CAMPO DE CONCENTRACIÓN DE MAUTHAUSEN

El próximo sábado, día 11 de mayo, a las 12H.00’, organizado por el Ateneo Obrero de Gijón, la Logia “Rosario Acuña” (GOdF), la Sociedad Cultural Gijonesa, la Tertulia Feminista Les Comadres y FAMYR (Federación Asturiana Memoria y República), tendrá lugar una ofrenda floral ante el monolito, situado en la Senda de El Cervigón, que recuerda a las víctimas asturianas de los Campos de Concentración Nazis.

La magnitud del Holocausto, planificado y ejecutado por los nazis, debe por siempre ser guardado en nuestra memoria colectiva. Los sacrificios de quienes desafiaron a los nazis y, al mismo tiempo, dieron sus propias vidas para proteger o rescatar a las víctimas del Holocausto deben ser inscritos en nuestros corazones y ser objeto de homenaje por aquellos que consideran que la historia no ha de ser olvidada.

HOMENAJE A ROSARIO DE ACUÑA

El próximo sábado, día 11 de mayo, a las 13H.00’, en la Senda de El Cervigón (Gijón), ante la que fuera casa de Rosario de Acuña, la Logia “Rosario Acuña”, el Ateneo Obrero de Gijón, la Sociedad Cultural Gijonesa y la Tertulia Feminista Les Comadres rendirán un homenaje a la escritora y librepensadora Rosario de Acuña.

Tal y como lo viene haciendo en los últimos años, a primeros de mayo la Logia “Rosario Acuña” rinde homenaje a esta librepensadora en la que fuera su casa, junto a la gijonesa senda de El Cervigón. Rosario de Acuña es una escritora en cuyos trabajos se advierte un carácter de progreso que, junto con sus convicciones republicanas y su apasionada defensa de los derechos de la mujer, la libertad y el humanismo, le iba a ocasionar graves contratiempos a lo largo de su vida. A instancias de algunos amigos de la Junta Directiva del Ateneo Obrero, se trasladó a Gijón y en 1909 comienza la construcción de su casa en El Cervigón, sobre un acantilado, donde vivirá hasta su fallecimiento, sucedido el 5 de mayo de 1923, siendo enterrada en el cementerio civil de Gijón tras una extraordinaria manifestación de duelo.

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Xixón: «Tienen que colocar los paneles sobre la Guerra Civil, secuestrados desde 2011»

24/04/2019 por

Intervención de Toño Huerta, flanqueado por Rafael Velasco y Jesús Montes Estrada, en la plaza del Marqués. / J. PETEIRO
Intervención de Toño Huerta, flanqueado por Rafael Velasco y Jesús Montes Estrada, en la plaza del Marqués. / J. PETEIRO

Colectivos republicanos instan al Ayuntamiento a habilitar la ruta que narra los quince meses de contienda en Gijón

JOSÉ LUIS RUIZ GIJÓN.
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Treinta paneles informativos sobre los principales episodios de la Guerra Civil en Gijón fueron entregados al Ayuntamiento en 2011. Sin embargo, «cuando llegaron los paneles ya estaba este accidente de gobierno municipal y dijo que no se colocaban. Desde entonces los tienen secuestrados», denunció ayer Jesús Montes, de la asociación Lázaro Cárdenas. Así pues, el Colectivo de Entidades Memorialistas y Republicanas de Xixón, formado por diez grupos, pidió al Consistorio que coloque esos paneles, los cuales perfilan una ruta que aborda los quince meses en los que la ciudad estuvo bajo el asedio y los bombardeos entre 1936 y 1937. «Nos reunimos con el equipo de gobierno en alguna ocasión y nos hicieron propuestas absurdas, como situarlos en un parque temático en alguna parte. Pero están pensados para explicar lugares muy concretos de la ciudad, que es donde deben ir», dijo Rafael Velasco, de la Federación Asturiana Memoria y República.

«Es curioso comprobar cómo una ciudad como esta, que tanto presume de su pasado romano, no quiere saber nada de su historia más cercana. Los acontecimientos que vivieron nuestros padres y abuelos son también muy importantes y no deberían despreciarse», añadió Montes. Los paneles fueron aprobados y elaborados durante el mandato de la socialista Paz Fernández Felgueroso. El presupuesto fue de 12.000 euros y los textos los redactó el geógrafo Toño Huerta. «Ponen como excusa que no son adecuados para la intemperie, pero no es cierto. Están protegidos contra los actos vandálicos y tienen una estructura de madera muy resistente, es la misma que se usa en la señalización de montaña», explicó Huerta. Estos colectivos advierten que si tras las próximas elecciones municipales no se colocan estos carteles iniciarán movilizaciones.

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Xixón: Los 30 paneles del Gijón de la Guerra Civil que llevan 8 años en un almacén

24/04/2019 por

Las asociaciones memorialistas exigen que se coloquen en las calles de la ciudad para completar el itinerario cultural por los bombardeos de 1936 y 1937, proyecto interrumpido desde que Foro se hizo con el  gobierno local en 2011

Rescate de heridos en la calle Diecisiete de Agosto
Rescate de heridos en la calle Diecisiete de AgostoXixón so les bombes (1936-1937)
E. G. Bandera
Gijon

Desde hace al menos dos años a los turistas se les ofrece la oportunidad de realizar un recorrido cultural por el Gijón de la Guerra Civil siguiendo las 30 localizaciones más destacadas de los 15 meses de bombardeos continuos que vivió la ciudad entonces. Las mismas localizaciones que se recogieron en 2011 en un mapa que, bajo el título Gijón bajo las bombas /Xixón so les bombes (1936-1937), formaba parte de uno de los últimos proyectos de la entonces concejalía de Memoria Histórica y Social del Ayuntamiento de Gijón. Este proyecto consistía en mostrar lo ocurrido entre el verano de 1936 y octubre de 1937, cuando Gijón se convirtió en la ciudad más bombardeada del norte de España, a través de una ruta por la ciudad que, aparte del folleto con el mapa y un libreto con toda la información, se iba a completar con la instalación de 30 paneles con imágenes y textos explicativos en otras tantas localizaciones.

Rafael Velasco, Jesús Montes y Toño Huera, ayer, con una réplica de uno de los paneles en primer término, ante el Palacio de Revillagigedo
Rafael Velasco, Jesús Montes y Toño Huera, ayer, con una réplica de uno de los paneles en primer término, ante el Palacio de Revillagigedo

Esos paneles, que costaron unos 12.000 euros e incluían otro principal con todos los puntos de interés del recorrido sobre el callejero de Gijón, llevan ocho años metidos en uno de los almacenes municipales de Cerámicas Piti. «Llegaron en agosto de 2011 y, desde entonces, están secuestrados para que nadie se entere de que existen», dice el exconcejal de IU Jesús Montes Estrada Churruca, que desde 2003 a 2011 estuvo al frente de aquella concejalía de Memoria Histórica, dentro del gobierno formado entonces por PSOE e IU, con Bloque por Asturies primero y más tarde Los Verdes.

Las elecciones municipales de 2011 se celebraron en mayo y Foro se hizo con la Alcaldía de Gijón. «Los paneles estaban hechos y solo hacía falta colocarlos, pero en los últimos ocho años ha sido imposible que se ejecutara esta pequeña obra», indica Rafael Velasco, que también participó ayer en la rueda de prensa en la que, frente al Revillagigedo -uno de los escenarios del recorrido al ser donde estaba el cuartel de milicias-, las asociaciones memorialistas y republicanas de Gijón exigen al actual gobierno de Foro, o en su defecto al que está por llegar tras las próximas elecciones, que se instalen estos paneles de una vez por todas y se salde una «deuda de memoria histórica» con la ciudad.

«Después de muchas reuniones con la concejala de Educación, Montserrat López, y tras haber puesto como excusa que los paneles estaban hechos con un material que no era adecuado para poner en la calle, se nos ofreció una salida que nos parece completamente absurda», explica Velasco, en referencia a que desde Foro, se propuso crear «una especie de parque temático» en el que colocar todos los paneles. «No sabemos el sitio, pero es algo absurdo porque cada una de estas placas va ligada a un lugar y a un hecho históricos concretos como en los recorridos que ya existen en otras ciudades, en las que se mantienen símbolos de este tipo en las calles», añade.

Los paneles están hechos con la misma madera asiática que se emplea en las señalizaciones de montaña, «que aguanta años y años y resiste la condiciones meteorológicas más extremas, además de que fueron hechos para soportar posibles actos vandálicos y con un mantenimiento, en caso de que fueran rasgados, de bajo coste al tratarse de vinilos pegados a la madera», explica Toño Huerta, el geógrafo al que ya en 2010 se encargó una primera fase de este proyecto que consistió en recopilar la historia de los cientos de refugios antiaéreos de Gijón durante 1936 y 1937.

Una segunda fase fue esta ruta interpretativa por el Gijón de las bombas aún incompleta y, una tercera, la apertura del refugio subterráneo de Cimavilla, cuyo anteproyecto ya está en manos del gobierno local. «Cuando fueron las elecciones de 2011 entra el actual equipo de gobierno y considera que este proyecto no es prioritario, que no interesa. Así que los paneles quedaron almacenados hasta hoy y la apertura del refugio sigue paralizada», resume Huerta.

«Resulta curioso que, en una ciudad como Gijón, con todos los vestigios romanos que tenemos justo en este entorno, curiosamente sea este último siglo, los 100 años que son nuestros y que vivieron nuestros abuelos y nuestros padres, lo que no interesa», insiste Montes Estrada, que critica que Foro haya considerado que «la historia de los últimos 100 años no merece la pena ser conocida por parte de nadie» y decidieran «secuestrar» los paneles en cuestión.

Les consta que existen porque se los han enseñado «a base de insistir», y al parecer incluso siguen en su embalaje. «Llevan ocho años metido en un almacén y la situación es indescriptible. Por eso, exigimos que, si no es posible colocarlos en lo que queda hasta las elecicones municipales, que los que lleguen se hagan responsables de su instalación para no seguir ocultando la historia, para defender la cultura y para condenar la muerte». A la rueda de prensa, a la que seguirán otras acciones reivindicativas en caso de no conseguir tan simple y sencillo objetivo, asistían representantes y candidatos municipales de Xixón sí Puede e IU.

La información recopilada en este proyecto sí forma parte, además de la oferta turística, de actividades de la Fundación Municipal de Cultura y Educación con escolares y la exposición que se hizo en su momento ha podido verse en varias ocasiones en los centros municipales.

https://www.lavozdeasturias.es/noticia/gijon/2019/04/23/30-paneles-gijon-guerra-civil-llevan-8-anos-almacen/00031556038317047932628.htm?fbclid=IwAR3YBRKTOQF6UGPEOwsBwLBZMYArnYyWOh51BeNpxHevGUy8Kozu9EmNLEE

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Oviedo: Espacios públicos con nombre de mujer

22/04/2019 por

Los cambios en el callejero por la aplicación de la ley de la memoria histórica y la apertura de nuevas vías alrededor del HUCA permiten homenajear a científicas, escritoras y profesoras

Calle de Oviedo
Calle de Oviedo
Emma Álvarez
Oviedo

La disparidad está en la calle, a la vista de todo el mundo. El desequilibrio de género en los nombres de los espacios públicos de Oviedo responde a un reparto entre hombres y mujeres que «ni es proporcionado ni es realista», en opinión de la concejala de Patrimonio, Cristina Pontón (IU). Por eso, al amparo de los cambios que prescribe la ley de la memoria histórica, su departamento propuso al equipo de gobierno la entrada en el callejero que reconocen las aportaciones femeninas en diversos momentos y campos del saber. «Hemos adjudicado el 50% de esas calles y plazas a mujeres que han contribuido al desarrollo social y cultural de la ciudad o del país. Eran un reconocimiento y una compensación muy necesarios», apunta Pontón.

De esta manera, en el callejero de Oviedo han entrado de golpe diez nuevas direcciones con nombre de mujer: Maestras de la República, Concepción Arenal, Matilde García del Real, Gloria Fuertes, Trece Rosas, María Xosefa Canellada, Flora Tristán, Aurora de Albornoz, Sara Suárez Solís y Amparo Pedregal. El Ayuntamiento, además, ha propuesto al Gobierno autonómico, responsable del desarrollo urbanístico de los alrededores del nuevo HUCA que una de las calles de esa nueva zona de la ciudad tan ligado a la medicina y la ciencia lleve el nombre de la destacada bioquímica e investigadora Margarita Salas.

Los responsables municipales también negocian con la comunidad escolar del colegio público Gesta el cambio de denominación del centro. El equipo de gobierno tiene la propuesta de que pase a llevar el nombre de la influyente pedagoga Maria Montessori, cuyo ideario educativo tiene aún una enorme influencia en la actualidad. «En la ciudad apenas tenemos lugares que reconozcan las enormes aportaciones de las mujeres a la educación. Ella, que fue una pionera, se merece ese reconocimiento», apunta Pontón.

Aunque los recursos judiciales planteados por algunos partidos y asociaciones hace aún difícil asegurar cuándo serán inamovibles los cambios en el callejero, el equipo de gobierno ha decidido aceptar el desafío en los tribunales para asegurarse que la feminización del callejero no tiene marcha atrás. Con las nuevas denominaciones, pasan a ser parte de los recorridos por la ciudad:

Concepción Arenal

Escritora, protofeminista y reformadora social del siglo XIX. Se licenció en Derecho cuando la presencia de las mujeres en las aulas universitaria era escandalosa. Trabajó por la reforma de las prisiones españolas, tanto masculinas como femeninas, y su personalidad curiosa le permitía al mismo tiempo defender la labor de las órdenes religiosas y colaborar con las publicaciones de la muy laica y progresista Institución Libre de Enseñanza.

Matilde García del Real

Pedagoga y escritora nacida en Oviedo en 1856. Fue discípula de Concepción Arenal, a la que conoció por la amistad que la ligaba a su familia. De su experiencia en las escuelas municipales de Madrid surgió La educación de las niñas, uno de los primeros manuales modernos sobre métodos de enseñanza en España, y su esquema para organizar las escuelas de párvulos. Murió en Madrid en 1932.

Gloria Fuertes

La poeta madrileña, fallecida en 1998, fue durante dos décadas una referencia para los niños y los adolescentes que descubrían las rimas en sus apariciones en diversos programas de la televisión pública. Ese encasillamiento ha eclipsado en ocasiones su contribución a la poesía española de la posguerra. La crítica la incluye como miembro de pleno derecho de la generación del 50, la de Valente, Gamoneda, Gil de Biedma, Julia Uceda y Claudio Rodríguez.

María Xosefa Canellada

La filóloga, escritora y estudiosa del folclore y la fonética, nacida en Piloña, se doctoró con una tesis sobe el bable de Cabranes dirigida por Dámaso Alonso. Fue finalista del premio Café Gijón con una novela censurada por el franquismo y profesora en universidades españolas y de todo el mundo antes de acabar su carrera como académica de la RAE y de la Llingua.

Flora Tristán

Reconocible para los lectores de El paraíso en la otra esquina, esa novela de Mario Vargas Llosa que traza un ejercicio de vidas paralelas entre su biografía y la de su nieto, el pintor Paul Gauguin, la pensadora peruana trasladada a Francia vivió poco más de 40 años en la primera mitad del siglo XIX, pero su influencia aún llega al mundo actual. Sus reivindicaciones feministas aún están en la agenda actual y las autoras de la tercera ola la reconocen como una precursora.

Aurora de Albornoz

Miembro de una de las familias más notable del Occidente de Asturias, su tío abuelo Álvaro de Albornoz fue presidente de la II República en el exilio mexicano y su tío Severo Ochoa llegó a Nobel de Medicina. Criada en ese ambiente intelectual, fue una escritora polifacética: ensayista, poeta y crítica literaria. Estudió en Puerto Rico con Juan Ramón Jiménez y en la Sorbona con José Bergamín para convertirse en una reputada profesora universitaria, especializada en la literatura del exilio, cuyas clases se solicitaban en las dos orillas del Atlántico. Una muerte temprana frenó su carrera en 1990.

Sara Suárez Solís

La biblioteca de Pumarín ya llevaba el nombre de esta novelista cuyo Camino con retorno (1978) es uno de los textos que ayudan a entender la historia del siglo XX en Oviedo y los desgarros causados por la guerra y por la larga represión que la siguió. Ya tiene una calle en Gijón, ciudad en la que acabó residiendo cuando entró en la plantilla del Instituto Jovellanos, del que llegó a ser directora. Feminista durante toda su vida, contribuyó al nacimiento de la tertulia Les Comadres.

Amparo Pedregal

Impulsora de los estudios de género en la Universidad de Oviedo y una de las historiadoras especializadas en la Antigüedad con mejor reputación en España, su muerte repentina (falleció en Madrid mientras regresaba a Asturias desde un congreso académico que se había celebrado en Murcia) en 2015 causó una honda impresión en toda la comunidad de profesores y alumnos, en la que estaba muy involucrada.

Maestras de la República

Un reconocimiento a la labor pedagógica de la II República, a su esfuerzo para erradicar el analfabetismo en España y a su interés por mejorar la educación de las niñas.

Trece Rosas

El grupo de jóvenes fue fusilado por el franquismo en agosto de 1939 y simboliza la represión desatada por la dictadura tras el final de la guerra civil. Fueron  condenadas en un consejo de guerra sumarísimo organizado tras un atentado contra un jerarca del régimen, aunque algunas ya estaban encarceladas cuando se cometió, acusadas de haber pertenecido a las Juventudes Socialistas Unificadas. Sus edades iban de los 18 a los 29 años.

 

https://www.lavozdeasturias.es/noticia/oviedo/2019/03/18/espacios-publicos-nombre-mujer/00031552907729303306174.htm

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Presentación libro sobre los niños de la guerra en Mieres: 29 de abril

22/04/2019 por

Reseña

Tres mil niñas y niños, de entre cuatro y quince años, fueron evacuados a la Unión Soviética, durante la Guerra Civil española y quedaron aislados de sus familias. Son conocidos como los “Niños de Rusia”. En ese país fueron lo que hoy llamamos “refugiados”.

¿Qué fue de ellos? ¿Qué de sus padres y hermanos, quebrados por la ausencia? ¿Qué de los que volvieron? ¿Qué de los que quedaron, para siempre, allí?

Cada cual sería merecedor de su propio relato. Esta novela nos lleva por el hilo conductor del periplo de uno de ellos: Tino, el primero en retornar a España.

Pocos días antes del golpe franquista del 18 de julio de 1936,  con once años de edad,  salió de su casa de Oviedo, para pasar una quincena de vacaciones en la Colonia de Salinas; un campamento de verano en Avilés. No volvió a reencontrarse con sus seres queridos hasta cinco años y medio después.

Los primeros catorce meses quedaría separado de su familia por el cerco de Oviedo. Después saldría, desde Gijón, en una épica navegación hacia el Mar Báltico con destino a la URSS. En la región de  Moscú y en Leningrado viviría sus años de infancia y primera juventud. Combatiente voluntario del Ejército Rojo Soviético, en el frente de Karelia, fue hecho prisionero e internado en un campo de concentración finlandés, dirigido por los nazis, hasta su retorno a España.

La mayoría vivimos una vida pero hay unos pocos a quiénes, el azar, les depara vivir varias dentro de la suya. Aquellos “Niños” tuvieron ese destino.

Sirva esta narración para que, el recuerdo de estas otras víctimas de la guerra y el exilio, no quede en el olvido y porque, la memoria, al igual que la palabra, “es un arma cargada de futuro”. 

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Los republicanos hacen memoria en El Fitu y el Camplengu

15/04/2019 por

Isolina Marinas, en el centro, emocionó a los presentes recordando el calvario que sufrió su padre antes de ser fusilado. /  NEL ACEBAL
Isolina Marinas, en el centro, emocionó a los presentes recordando el calvario que sufrió su padre antes de ser fusilado. / NEL ACEBAL

En el alto parragués fueron homenajeadas las hermanas Marinas Canteli, el niño de la guerra Maximino Roda y Balbina Rebollar, hija de una víctima de los nazis

L. RAMOS EL FITU (PARRES).

Con un radical cambio en el planteamiento, más centrado ahora en la reivindicación de la tercera república que en la lamentación por todo lo que supuso el triunfo del dictador, ayer volvió a celebrarse el tradicional homenaje republicano en el alto del Fitu, en el concejo parragués. Organizado por la Federación Asturiana Memoria y República (Famyr), el acto cambió los discursos de líderes políticos por un reconocimiento a personas de la comarca oriental que se distinguieron por sus valores republicanos.

En esta primera ocasión los elegidos fueron las hermanas Tita e Isolina Marinas Canteli de Arriondas -hijas de un torturado y fusilado en la Guerra Civil cuyos restos aún siguen en la fosa común del Fitu-, el niño de la guerra piloñés Maximino Roda Zarabozo -en septiembre de 1937 embarcó en El Musel con destino a la Unión Soviética y con solo dieciséis años luchó en la II Guerra Mundial- y Balbina Rebollar, hija de una víctima de los campos de concentración nazis.

Otra de las novedades de este año fue la incorporación, en la presentación del acto, de una persona de trayectoria republicana, este año el presidente del Ateneo Republicano de Gijón, Alejandro Villa. Además, desde Famyr lograron recuperar el carácter unitario que siempre caracterizó al evento, hasta que hace unos años el PSOE comenzó a celebrar el suyo propio. Ayer varios representantes políticos socialistas, de Izquierda Unida y de Unidas Podemos se acercaron hasta El Fitu para asistir al acto.

El presidente de Famyr, Juan Cigarría, explicó los cambios aseverando que «entendemos que el mejor homenaje es construir aquello por lo que quienes están por las cunetas dieron su vida». Aunque siempre se seguirá recordando a las víctimas del franquismo, agregó, «el Día de la República no debe ser un acto de cunetas, triste ni lúgubre, pues fue un día alegre, fue la primera vez que había democracia en España». Por este motivo, continuó, «desde la añoranza y el recuerdo a los nuestros, consideramos que es preciso luchar por la tercera república como un estado que dé respuesta a las necesidades del pueblo». La jornada finalizó con una ‘comida de traje’ en la que los asistentes compartieron viandas y bebidas.

https://www.elcomercio.es/asturias/oriente/republicanos-memoria-fitu-20190415014546-ntvo.html

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